Los secretos corrientes merecen salidas limpias.

La mayoría de los secretos no son dramáticos. La contraseña del Wi-Fi para las visitas, el código de la puerta para quien cuida al perro, el número de cuenta que tu hermano necesita exactamente una vez. Hoy todos van al chat — y se quedan ahí, en el historial de todos y en las copias de seguridad de todos, mucho después de que importen.

El problema de simplemente enviarlo por chat

Las apps de chat son archivos vestidos de manera informal. Ese código de puerta que le enviaste al contratista en marzo sigue en el hilo en diciembre — en tu teléfono, en el suyo, en ambas copias de seguridad, sincronizado con dispositivos que ya olvidaste. Nada de esto es siniestro; simplemente la persistencia es lo predeterminado, y para un secreto, la persistencia es el fallo.

Qué cambia BurnPony

Límites honestos

Sé honesto contigo mismo sobre el destinatario: quien quiera conservar el código le hará una captura, y no pasa nada — la cuestión es que el secreto no quede en la infraestructura, no desconfiar de quien cuida a tu perro. Enviar notas requiere la app (iPhone o Android); leerlas no. Y el enlace es la clave, así que para algo verdaderamente serio añade una frase de contraseña y dila en voz alta en lugar de fiarte solo del canal del chat.

Un patrón sensato

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Notas cifradas que se autodestruyen, gratis, para iPhone y Android. Los destinatarios solo necesitan un navegador. Sin cuentas, sin seguimiento.